10 consejos para encontrar tu talento

Cuando nos hacen preguntas relacionadas con nuestra misión en la vida o nuestro talento, aquello que se nos da bien por naturaleza, es normal que dudemos.

Hay personas que ni siquiera se paran a pensar qué les gusta.

Piensan que es imposible dedicarse a lo que les apasiona. Pero como dice Rosana: A imposible le sobran dos letras.

Cada persona tiene, como mínimo un don, un talento para poner al servicio de los demás. No hacerlo sería una actitud egoísta. Estás privando al mundo de aquello que haces bien y que puede ayudar a otros.

¿Cómo se cuál es mi talento?

Todo el mundo tiene una misión o un propósito.

Probablemente sabes cuál es, pero tengas creencias limitantes que te frenen a dedicarte a ello.

Elimina todo el ruido en tu cabeza. Todas las opiniones y miedos exteriores. Consigue silencio y comienza a mirar dentro y dejar de buscar fuera.

Aquello a lo que te tienes que dedicar es algo práctico y sin esfuerzo. Es aquello que se te da bien. Aquello por lo que tus amigos te preguntan, te piden consejo y te parece fácil.

Solamente los grandes hombres transforman sus sueños en la misión de su vida. – José San Martín.

¿Cómo actúo en favor de mi talento?

1.Encuentra una razón que te impulse a creer que puedes hacerlo.

Apunta en una hoja todas aquellos beneficios que te darán impulso para seguir adelante con tu talento. ¿Qué conseguirás con ello? ¿Cómo te sentirás?.

2. Toma decisiones que favorezcan aquello que quieres conseguir.

Párate y prioriza aquellas situaciones y acciones que te hagan desarrollar tu don. Elige hacer aquello que te haga sentirte bien.

3. Elige tus amigos con cuidado.

No escuches a gente que habla desde el miedo. Personas que viven asustadas, que no arriesgan y que sin darse cuenta, transmiten esas creencias limitantes a los demás.

Para obtener abundancia en tu vida, uno de los aspectos más importantes es ser honesto con uno mismo y estar dispuesto a no seguir a las multitudes.

Recuerda que en más de una ocasión, cuando estés en sintonía con tu misión, habrá personas que no lo entiendan y que quizás lleguen a juzgarte. No los escuches.

4. No dejes de aprender.

“Eres lo que lees.” Debes ser selectiv@ con lo que quieres aprender, porque la mente es tan poderosa que puede hacer que te transformes en aquello que estás recibiendo.

5. Se disciplinado.

La falta de disciplina personal lleva a tomar decisiones precipitadas de las que nos arrepentimos con el tiempo.

Ponte un horario para dedicarle tiempo a aquello que te apasiona. Aunque sea solo media hora al día. Busca esos ratos y actúa.

Hz un compromiso de 10.000 horas para desarrollar tu talento, sea estudiando, leyendo, viendo tutoriales, haciendo cursos, etc.

6. Valora tu entorno.

Valora aquellas personas con las que puedes trabajar, las que te aportan nuevas ideas, te dan buena energía, consejos, hábitos.

7. Antes de recibir, encárgate de dar.

Lo que das recibes. Si no es de una forma, es de otra. Encárgate de dar lo mejor de ti en todo lo que hagas. Incluso en las cosas pequeñas del día a día.

Da con generosidad y se excelente a la hora de recibir.

8. Sobre todo mantén tu foco en aquello que quieres.

Comprométete a tener una visión clara de cómo quieres que sea tu vida y una misión, aunque no sepas el cómo.

9. Elige algún referente que haya conseguido aquello que tú quieres conseguir.

Cuando te falta motivación, tener un referente o un modelo a seguir, puede ayudarte a seguir adelante. Repasar cómo esta persona ha conseguido aquello que quieres conseguir, y recolectar consejos y herramientas para hacerlo.

10. Prueba, prueba y prueba.

No dejes de probar experiencias, nuevas ideas y hábitos.

¿Estás preparad@ para dedicarte a aquello que te apasiona y encontrar tu misión de vida?

Si no se tomara la vida como una misión, dejaría de ser vida para convertirse en infierno. -León Tolstói

 

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