La libertad es un concepto que deberíamos tener presente tod@s.

En general, creo que le hemos dado a la libertad una definición demasiado amplia y nos hemos olvidado del concepto de libertad en un entorno mucho más cercano, el interior.

¿Cuánta libertad te das a ti mism@? ¿Priorizas a los demás antes que a ti?

A veces tomamos como hábito dejarnos de lado y poner en primer lugar a los demás porque creemos que somos egoístas si hacemos lo contrario. ¡Error! Si tú no estás bien, no puedes dar lo mejor de ti.

Si te das libertad, te estás cuidando, estás siendo amable contigo, te estarás queriendo y si te quieres a ti, podrás darle amor en estado puro a los demás.

Con libertad, estamos hablando de libertad para ser, hacer y tener lo que quieras.

«El amor es una cura milagrosa. Amarnos a nosotros mismos hace milagros en nuestras vidas.»- Louise Hay

Cuando actúas libremente desde el amor, no haces daño a los demás.

De hecho cuando tienes ese tipo de actitud enriqueces tus relaciones dejando a los demás ser libres.

Para llegar a este punto, debemos identificar antes con qué papel nos identificamos en este momento. La pregunta qué puedes hacerte es:

¿Qué papel tengo en mis relaciones?

En sus cursos, Maria José Cabanillas los separa en dos grandes grupos:

Cuidadores

Frases características que se presentan en la mente de los cuidadores:

«Soy responsable de los sentimientos de los demás». «Depende de mí que los demás estén bien». «Si no l@ ayudo no saldrá de ese estado».»Puedo salvarl@»

Todas estas frases encierran una serie de creencias erróneas acerca del amor. El cuidador tiene la certeza de que ayudando a los demás será querido. Por eso se encarga de ser de los primeros en ofrecerse a ayudar o hacer favores, aunque no le apetezca. Antepone siempre a los demás.

Lo curioso es que con toda esta actitud aparente de dar de forma generosa y altruista, lo que hace es pedir amor. Es por eso que cree que si piensa en sí mismo, está siendo egoísta, y lo ve como algo negativo.

Cuando te quieres a ti mismo, puedes dar amor a los demás.

«La persona que no se valora a sí misma, no puede valorar nada ni a nadie.» – Ayn Rand

Tomadores

Frases que caracterizan a los tomadores:

» Necesito que alguien cuide de mí «. «Los demás tienen la culpa de que me sienta triste (enfadado, dolido,etc.)». «Solo él/ella puede hacerme feliz».

El tomador no sabe quererse a sí mismo. Se siente incapaz de hacerlo. Espera que los demás le den lo que necesita. No se hace responsable de sus estados de ánimo y su felicidad. Tiene un carácter manipulador y depende emocionalmente de las personas que le rodean.

Si te identificas con alguno de los dos patrones, es hora de cambiar. Comienza a priorizarte a ti primero, quererte, aceptarte y aprender a decir no.

Ya he hablado en otros artículos del blog sobre actuar desde el miedo o el amor. Para ayudarte a tomar decisiones en favor de ti y tu bienestar, es bueno que te preguntes desde dónde estás decidiendo, ¿desde un estado interno de amor o de miedo? (Recuerda priorizar el amor hacia ti primero).

«Empieza a ponerte a ti primero, primero ámate tú.»- Maria José Cabanillas

Aunque pueda parecer egoísta, el hecho de que actúes con amor hacia ti mism@ te hará estar en paz contigo, en armonía, y esa paz te la llevarás allí donde vayas. Tratarás mejor a las personas con las que te cruces, serás más consciente del mundo y tus relaciones mejorarán. Estarás atrayendo esa misma energía hacia tu vida. Pero, tienes que empezar por ti.

Apuesta por tu bienestar y estarás mejorando también el de los demás.

«Tú mismo, tanto como cualquier otro ser en el universo entero, mereces tu propio amor y afecto.» – Buda

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