Si llevas tiempo en el camino del crecimiento personal, es probable que hayas oído hablar de esta maravillosa técnica hawaiana.

Mabel Katz, en su libro «El Camino más fácil» lo define de la siguiente manera:

El Ho’oponopono es un proceso de perdón, arrepentimiento y transmutación.

Maria José Cabanillas lo presenta también de esta forma:

El Ho’oponopono es una técnica ancestral de resolución de problemas.

Joe Vitale en su libro «Cero Limites» cuenta que:

El Ho’oponopono ofrece una forma de liberar la energía de los pensamientos dolorosos, o errores, que son los causantes del desequilibrio en nuestra vida.

Podemos seguir buscando definiciones de la técnica y todas dirán lo mismo, aunque con distintas palabras.

Es una técnica sanadora.

Hace unos diez años me encontré con esta técnica. Estaba en una época difícil, en la que sentía que mi vida no tenía sentido. Así que empecé a profundizar más en el desarrollo personal y la espiritualidad. Leía muchos libros sobre el tema, descubrí grandes autores, vi documentales, conferencias, fui fan de «El secreto» y conocí la Ley de la atracción, así como muchas cosas más. En esa búsqueda de paz y de bienestar interno, encontré información sobre el ho’oponopono.

Gracias, Te amo, Lo siento, Perdóname.

Leí sobre la técnica y parecía fácil. La meditación y las visualizaciones me costaba más llevarlas a cabo.

Así que empecé a repetir las palabras que recomendaban en los artículos sobre ho’oponopono que había leído: Gracias, Te amo, Lo siento, Perdóname. No sé qué autor fue, pero también recomendaba que las frases te las dijeras a ti mismo: Gracias, Me amo, Lo siento, Me Perdono.

La verdad es que no he vuelto a ver esta opción en otros divulgadores de la técnica, pero tengo que decir que cuando llegaba al «Me amo, me perdono» sentía una paz interior que hace tiempo que no sentía. Era como que la tristeza interna se desvanecía por unos minutos. Y cada vez que repetía la técnica, día tras día, noche tras noche, esa tristeza, enfado, frustración, iba desapareciendo.

En mi caso fue una de las técnicas que me ayudó en mi proceso para salir de una depresión.

Con el tiempo, y cuando las cosas mejoraron, me olvidé de ella. Seguí con otras que llevaba más al día y quizás que requerían más tiempo.

Hace unos meses volví a encontrarme con el ho’oponopono a través de los inspiradores videos de Maria José Cabanillas. Si no la has visto o escuchado, hazlo. Explica la técnica de una forma clara, sencilla y dulce.

Es interesante como enlaza la técnica con el trabajo del niño interior. Quizás esta conexión hace que sea un trabajo más profundo de autoconocimiento.

Desde hace unos meses comencé (otra vez), esta vez con mucha más disciplina a practicar ho’oponopono, y tengo que decir que han ocurrido cosas muy buenas que no me esperaba, pero también he tenido momentos difíciles en los que he comprendido que han sido situaciones que aparecen para limpiar y soltar.

Cuando estamos en el camino del autoconocimiento, cambiamos de vibración.

Eso hace que cosas con las que antes vibrábamos en la misma frecuencia, ahora no lo hagamos. Entonces las cosas (y las personas) empiezan a descolocarse ( o recolocarse) para estar en coherencia con nuestra nueva frecuencia.

Al limpiar y cambiar la vibración, ocurren cosas que quizás no nos gusten tanto. Pero son situaciones que tenemos que vivir porque quizás lo que creíamos «soportable y compatible» ya no lo es, y tenemos que despertar, para de una vez, atrevernos a hacer cambios.

Te aseguro que todo lo que ocurra, será para que algo mejor llegue.

Gracias, Te Amo, Lo siento, Por favor, Perdóname.

Sanarse a uno mismo con ho’oponopono significa amarse a uno mismo.- Dr Len

Entonces, ¿Qué ocurre cuando practicamos ho’oponopono?

Como ya he comentado. Al repetir las palabras, nuestra vibración cambia. Lo que está sucediendo es que estamos borrando y limpiando memorias pasadas. Memorias que nos están bloqueando.

Mis problemas son memorias repitiéndose en mi subconsciente.

Cuando soy libre de memorias, soy mi propia Divinidad.

Con la práctica de ho’oponopono es importante que tengas claro que tú eres responsable de todo lo que sucede en tu vida. Sí, de todo.

Eres responsable de TODO lo que ocurre en tu vida, simplemente por estar formando parte de tu vida. Si está en tu vida, es tu responsabilidad.

Todo es un espejo de usted mismo, es su responsabilidad reparar todo lo que usted experimenta, desde dentro conectando con su Divinidad.- Dr. Len

Esto no quiere decir que vayas de salvador/a de todo el mundo. Tampoco se habla de un sentimiento de culpabilidad por lo que ocurre en el mundo.

La idea es sanar en nosotros lo que vemos en nuestro mundo.

Los problemas, las situaciones y las personas, no existen fuera de nosotros tal como lo percibimos, sino que nuestra percepción es simplemente un reflejo de nuestros pensamientos. -Mabel Katz

Cuando nos damos cuenta que son «nuestros programas» los que no nos permiten ver las cosas con claridad, dejamos de culpar los factores externos y decidimos tomar responsabilidad, las puertas del paraíso se abren para nosotros y alcanzamos un estado de infinitas posibilidades.

Para Mabel Katz y muchos otros, es el camino más corto para estar en paz.

Te invito que busques información, leas los libros o veas conferencias.

Pero sobretodo, te invito a que pruebes el ho’oponopopono.

Libros recomendados:


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