Si preguntas a cualquier persona si cree que necesita aprobación de los demás, las posibles respuestas que te darán, podrán ser: «No, yo no necesito a nadie que me diga lo que hago bien», «Esperar aprobación de los demás es de personas inseguras», «Sólo necesito apoyo de las personas cercanas, pero no aprobación», etc.

En el caso de que sea cierto, ¡genial! Eso quiere decir que han soltado esa «necesidad» del ego de sentir reconocimiento. Si no es así, es el momento de hacer un trabajo interno.

Es cierto que no necesitas la aprobación de los demás.

Dice Wayne Dyer que:

La búsqueda de la aprobación externa es un deseo más que una necesidad.

A tod@s nos gusta que nos feliciten por un trabajo bien hecho y nos digan las cosas buenas que ven en nosotr@s.

El problema llega cuando convertimos este deseo en una necesidad.

Si esto ocurre, entraremos en un ciclo de pensamientos y acciones con carácter destructivo.

No obtener la aprobación que necesitamos puede hacernos caer en estados de culpabilidad, frustración y depresión.

Es fácil pasar de un estado de necesidad a un estado de adicción de aprobación. Aquí es cuando mides tu autoestima en función de lo que piensen o dicen los demás. Sea gente que no conoces, amigos, familia o pareja.

Te construyes tu propio autoconcepto a partir de comentarios, opiniones, críticas y actitudes que tienen hacia ti.

Y se absorben tantas opiniones diferentes, que no sabes quién eres.

Lo que intenta la persona adicta, es adaptarse, siendo y actuando de forma diferente, dependiendo del grupo de gente con el que esté. Y de esta manera, perdiendo su esencia.

Esto hace que se convierta en una persona vulnerable al elogio y a la crítica. Nada de lo que hace es válido si otra persona no lo valida.

Hoy en día pasa mucho con las redes sociales. Si no tengo un mínimo de 200 likes en la última foto de instagram, la gente empieza a preguntarse si es porque no está guapa, la foto es mala, esa ropa no le queda bien, y mil pensamientos más autodestructivos, además de vivir en un estado permanente de ansiedad.

También sucede muchísimo en las familias. Sobre todo de padres a hij@s (buscamos irremediablemente algún tipo de reconocimiento por parte de alguno de nuestros progenitores) o en relaciones de pareja.

Hay casos en los que los hijos limitan parte de su vida, por mantener la aprobación de los padres. En las parejas, ocurre también que, a veces se deja de ser uno mism@ para convertirse en otra persona y así no «perder el amor» de la pareja.

Estos son indicadores de que falta libertad de ser.

Hay que deshacerse de la necesidad de aprobación. – Wayne Dyer

Es imposible gustarle o caerle bien a todo el mundo. Es una de las cosas que conlleva «estar viv@».

Eres una persona que va a tener opiniones diferentes de política, religión, deporte, educación, estilo de vida, música, libros, con…(pausa dramática) ¡¡Todo el mundo!!

Has crecido en un entorno en el que sólo TÚ has tenido tus vivencias.

La percepción del mundo que tienes, es solo tuya.

Son tuyas; tus aficiones, tu forma de ser, de vestir, de hablar, de sonreír, de abrazar, de mirar, de bailar, de reír, etc. ¡Eres únic@! Por tanto, no esperes que la gente esté de acuerdo con todo lo que haces. ¡Es imposible!

Cada persona viene desde su propio mundo, con sus creencias, pensamientos, forma de vida, inquietudes, etc. Solo te apoyarán con cosas que ellos consideren válidas (dentro de su percepción de su propio mundo).

Entonces…¿no es la aprobación de los demás un hecho subjetivo?

La gente te dará apoyo o te felicitará si dentro de sus creencias existe tener ese comportamiento.

Existen familias en las que cuando alguien logra un éxito o un sueño, muchos de los miembros de esta, no dan apoyo o felicitan, ni tampoco celebran. (La última vez que me sucedió fue con la publicación de mi primer libro.)

Así que deja de buscar la aprobación de los demás. Todos hemos vivido triunfos que hemos celebrado con la gente que se alegra de verdad, esa que apoya desde un estado de amor. Ese tipo de reconocimiento se recibe sin ningún sentimiento de necesidad. Solo se disfruta y se celebra.

Sigue estas pautas y rompe con la necesidad de aprobación:

  • Conócete. Aunque te lleve un tiempo saber quién eres.
  • Pasa tiempo contigo
  • Escúchate y analiza cómo te sientes
  • No te tomes nada personal
  • Evita entornos tóxicos y personas que intenten manipularte
  • Acepta que mucha gente no te comprenderá
  • Sé responsable de tus actos
  • Confía en ti mism@
  • Recuerda que tu vida es solo tuya
  • Celebra tus éxitos, aunque sean pequeños (no esperes a los demás)
  • Deja de dar excusas o buscar apoyo para justificarte
  • Háblate en afirmativo. ¡Vales mucho!

Libros recomendados:


0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.