Cuando empecé en el mundo del coaching me pareció muy curioso el cambio de percepción que tuve que hacer con algunos comportamientos, de esos, aprendidos.

Uno de los que más me sorprendió y me pareció más efectivo fue cambiar el tipo de preguntas que me hacía cuando ocurría en mi vida algo que no entendía.

“Para qué” en vez de “Por qué”

Generalmente cuando nos ocurre algo inesperado, que se escapa del radio de nuestro control, nos sentimos inseguros, vulnerables e incluso desorientados. Entonces comenzamos a preguntarnos por qué. ¿Por qué se me estropea el coche justo hoy? ¿Por qué no me han dado ese nuevo puesto? ¿Por qué no tengo más ingresos? ¿Por qué ha cambiado nuestros planes para esta noche?

Creo que preguntarnos el por qué de las situaciones que nos ocurren, nos lleva a un estado de frustración y de victimismo. Sin darnos cuenta nos colocamos en el rol de víctima y echamos la culpa al mundo de lo que está sucediendo.

¿Por qué hacemos esto?. Porque nos libera de la responsabilidad de tener la vida que tenemos.

¿Para qué hacemos esto? Para no sentirnos culpables.

Sé que puede molestarte esta afirmación. Pero es importante que dejemos de contarnos las historias del pasado con las que nos etiquetamos y salir de ese estado de víctima en el que caemos en el: “yo soy así porque me ocurrió esto..”

Comienza a preguntarte “Para qué”.

Cada vez que te ocurra algo que no sea de tu agrado, pregúntate para qué ha sucedido eso.

¿Qué mensaje te está dando el Universo? Quizás debes cuidarte más, desacelerar el ritmo de vida que tienes, pasar más tiempo con tu seres queridos, escucharte, priorizarte, cambiar de hábitos o dejar el trabajo. ¿Para qué?

Hazte esa pregunta y reflexiona sobre las diferentes ideas que aparecen en tu cabeza. Darás con la correcta.

Es el momento de ser responsable de la vida. De tu propia vida y todo lo que conlleva.

“Puedes creer que eres responsable de lo que haces pero no de lo que piensas. La verdad es que tú eres responsable de lo que piensas porque es solo en este nivel en el que puedes ejercer una elección. Lo que haces proviene de lo que piensas.”

Marianne Williamson

Sé conciente de quién eres en este momento, de lo que has vivido, de las personas que te rodean y de cómo es tu día. Analiza rápidamente si estás satisfechx con la persona que eres. No te agobies si hay cosas que quieres cambiar. Solo tienes que decidir hacerlo y tomar acción. Sé disciplinadx, pero a la vez paciente. Acepta todo el proceso y no desistas.

“A largo plazo damos forma a nuestras vidas y nos damos formas a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que muramos. Y las decisiones que tomamos son en última instancia nuestra responsabilidad.”

Eleanor Roosevelt

Cuando tomas responsabilidad en tu vida, haces realmente lo que quieres. Y aunque no salga todo como tenías planeado, serás mucho más flexible e intentarás aceptar y entender para qué han sucedido las cosas de esa forma.

“El mayor día de tu vida y la mía es cuando tomamos responsabilidad total de nuestras actitudes. Ese es el día en que realmente crecemos.”

John C. Maxwell


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