Escoge relaciones de calidad

Está demostrado que terminamos siendo como las cinco personas con las que pasamos más tiempo.

Teniendo esto en cuenta, sería conveniente que hiciéramos un escaneo de las personas con las que compartimos más momentos. ¿Cómo son? ¿Cómo es nuestra relación con ellas?.

A veces es complicado romper con relaciones. Porque no solo es difícil romper con una relación sentimental de pareja. También lo es con las familiares o las laborales. Pero de aquellas de las que no se habla mucho es de las relaciones que alguna vez consideramos de amistad.

Digo “que alguna vez consideramos” porque el hecho de que hayamos coincidido en el tiempo y hayamos tenido afinidad en su momento, no quiere decir que tengamos que sentirnos obligados de mantenerlas para siempre.

Estos días estuve hablando con una amiga sobre ese tema. Ella se sentía culpable por no tener relación hoy en día con una de sus compañeras de universidad. La conexión entre ellas dos había ido desapareciendo poco a poco. Y aunque no pensara mucho en ello, a veces se sentía culpable.

En el momento en el que hablábamos del tema, mi amiga me describía las cosas buenas, aquellas que echaba de menos. Me decía que sí que había actitudes que le molestaban de su compañera de universidad , pero que a día de hoy, con todo lo vivido y aprendido, se sentía fuerte para superar ese tipo de tonterías.

Lo curioso es que mi amiga se sentía en compromiso con esa relación de hace años. Desde su punto de vista, ella había actuado como amiga, mientras que la otra persona cada vez mostraba su lado más tóxico y negativo.

Se preguntaba cómo era posible que se hubiera acabado la amistad, mientras que sus otras amigas, con las que tenía una relación superficial y tóxica seguían estando en su vida.

 

Le pregunté varias cosas, entre ellas:

  • ¿Cuál es tu concepto de amistad? Al menos, descríbeme cinco valores que para ti sean clave. ¿Los tiene esa persona?

  • ¿Crees que la relación que tiene con las otras, o la que mantenía contigo hace años es positiva?

  • ¿Qué cosas buenas te aportaría?

  • Esas cosas buenas, ¿implicarían también que tuviera comportamientos negativos o tóxicos hacia ti?

  • ¿Es una persona que se alegra de lo bueno que te pasa en la vida?

  • ¿Suele buscar fallos y ser crítica con su entorno? ¿Lo sería contigo?

  • ¿Te transmite tranquilidad, comprensión y compasión en los momentos complicados?

  • ¿Te haría la vida fácil?

  • ¿Quiere lo mejor para ti en la vida?

  • ¿Te sientes obligada a quedar, tomar algo, llamarla, etc.?

Estas preguntas hicieron que al momento dejara de echarla de menos. Se dio cuenta de que en su entorno debería tener personas positivas, que hagan su mundo fácil, y con las que esté cómoda.

 

Le comenté que mi profesora de yoga nos contaba cómo se notaba cuando la gente empezaba a hacer yoga porque estaba de moda. O porque querían aprender a hacer posturas imposibles. O simplemente porque estaban obligados.

Nos decía que la práctica de yoga tiene una energía y una vibración específica. Cuando no estás en sintonía con ella es fácil que te haga salir, porque simplemente no estás en la misma frecuencia.

Lo mismo ocurre en las relaciones. En algún punto del camino nos encontramos con personas con las que tenemos muchas similitudes. Nos movemos en una misma frecuencia. Puede ser que eso se mantenga por mucho tiempo o no.

Lo que hace que algunas relaciones duren más o menos es la afinidad en la evolución. Todos cambiamos y vamos moviéndonos hacia diferentes caminos. Puede que el cambio de las dos personas sea compatible o puede que no.

Si sentimos que la relación no es de ganar-ganar, entonces será el momento de alejarnos y terminar con ella, o al menos ser conscientes de que es una amistad que está limitada.

No podrás exigirle el 90%, si solo puede darte un 30%.

A mi un truco que me funciona en el día a día es el de tener referentes.

Por ejemplo, cuando empiezo a sentir que tengo cerca personas tóxicas de las que me cuesta alejarme, pienso en alguien que tenga todos los valores importantes para mi en una relación de amistad y comparo. O también pienso en alguien al que admire en su forma de vida, y analizo si tendría una persona así en su vida.

Esto te ayuda a poner foco en lo que realmente es importante.

Te ayuda a quitarte la culpabilidad, la frustración y la tristeza. Y a rodearte de gente que de verdad tenga una mirada más positiva del mundo. Que sea más afín a ti, pero que también te aporte muchas cosas buenas.

Es fácil hacer las cosas fácil. Así que por tu parte, haz que tus relaciones sean de calidad. Escucha, empatiza, ayuda, comparte, disfruta,. Aporta todo lo bueno que tengas, porque la energía te vendrá de vuelta de la misma forma que la das.

Ocúpate de tener personas cerca que te hagan ser una mejor persona solo con su presencia.

Si quieres leer más sobre el tema de las relaciones, te recomiendo el siguiente post: 

Ecología Emocional. ¿Cuidas tus relaciones?