Diez consejos para superar la tristeza

En las últimas semanas he recibido varios mensajes de personas hablándome, de un sentimiento de desánimo que les embarga. Algunos por sentir que no se conocen, otros por rupturas o decepciones o por hastío de su situación de vida. Hoy vamos a centrarnos en las rupturas y decepciones.

Hay varias opciones para ir mejorando en esta situación y superar la tristeza:

+ Lo primero que tienes que pensar es que todo pasa por una razón.

Aunque te cueste ver ese lado positivo en este momento, si analizas e intentas buscar lo positivo que te ha dado la relación, el aprendizaje que has obtenido  y te está dando la ruptura, encontrarás muchas cosas. Se que es difícil, porque es probable que sientas una tristeza que te envuelve y te quita toda la energía.

+ Es importante que lo primero que quieras, es salir de ese estado

Es MUY IMPORTANTE que tengas eso como preferencia en tu vida: Estar bien, de una forma ecológica, siendo consciente de que no estás afectando a nadie. No desde el ego, sino desde el ser. Aquí puede haber confusión. Porque el hecho de que empecemos a decir NO a determinadas personas, hará que ellos se sientan rechazados e incluso puedan echártelo en cara. Ahí el que se está sintiendo culpable o forzado es tu ego, no estás pensando en estar bien desde el Ser. Escúchate y actúa desde el amor, no desde el miedo.

+ Se consciente de que ese dolor o tristeza, no eres tú.

Es un estado que tienes en este momento, pero no tiene nada que ver con la persona que eres.

+ No naciste para sufrir.

Por tanto, es normal que sientas dolor, pero tú eres el que decide alargar el sufrimiento el tiempo que dure. Puedes ir reduciéndolo poco a poco, solo tienes que querer hacerlo.

+ Siente plenamente esa tristeza.

Deja que se extienda todo lo que necesites, para que luego se vaya. Quizás estás resistiéndote a sentirlo plenamente. A lo que te resistes, persiste.

+ No olvides, priorizar el estar bien.

Perdona si me repito, pero cuando estamos así, nuestro ego toma el mando y le encanta el papel de víctima. Cada vez que te veas en ese estado, ¡cámbialo!. No te hagas caso, sal a dar un paseo, escucha una canción que te motive, haz ejercicio, enfócate en algún proyecto o algo que te guste, etc. Aléjate de la televisión, videojuegos, etc.. Queremos despertar nuestro lado creativo que nos conecte con nuestra esencia.

+ Haz meditación o cualquier otra actividad que te obligue a estar contigo y a frenar la mente.

Yoga, taichi, running,...¡prueba! Si no sabes meditar, en internet hay muchas meditaciones guiadas que te pueden servir. Lleva tu atención hacia tu interior, hacia eso que sientes e intenta convertirlo en paz. Al principio te costará, pero seguro que lo consigues poco a poco. Si te cuesta mantener la mente en calma, lleva tu atención a tu respiración y hazla de forma abdominal. Cada vez que tu mente se vaya, tráela de nuevo hacia tu centro. 

+ Rodéate de gente que te de tranquilidad y que tenga buena energía.

Ayuda mucho estar en compañía de gente optimista y que hace las cosas fáciles.

+ Lee libros o post que te ayuden en el tema.

Deja de distraerte con cosas banales y dedica tiempo a conocerte y a aprender de grandes autores que hablan del desarrollo personal y de la gestión de las emociones.

+ Se paciente contigo.

El momento de ponerte en acción es hoy. Si necesitas configurar un plan de acción y no sabes por dónde empezar, te invito a probar el coaching.