Existen determinadas épocas del año en las que entramos en un estado de excitación y motivación extrema en las que hacemos una lista casi infinita de objetivos que queremos cumplir.

Con el nuevo año todos hacemos lista de cosas que queremos hacer, hábitos que vamos a cambiar o actividades nuevas para integrar en la agenda semanal.

Nos hacemos la promesa de ser una mejor versión.

Escuchamos eso de «New year, new you», y asentimos convencidos de que eso será así.

No digo que no lo sea. Pero creo que hay que dosificar esa energía de los primeros días del año y desglosar los objetivos en acciones que sabes que serás capaz de hacer durante más de dos semanas, sin abandonar.

Nos enfocamos tanto en el hacer, que a veces nos olvidamos de Ser.

En ocasiones, quizás lo que necesitas en la vida es un «no hacer». Una parada en el ritmo frenético del día a día, simplemente para Ser.

Algunas veces estamos en situaciones en las que no paramos de hacer cosas porque creemos que es lo mejor. Pensamos que nos sentiremos mejor haciendo algo, que descansando, paseando tranquilamente o estando con nosotros mismos por un momento.

La culpabilidad ocupa una parte importante en este «no parar».

Parece que está mal visto que te tomes unos días para ti, para tu bienestar.

En lugar de elegirte a ti, te vienen a la mente pensamientos como: «también desconecto quedando con mis amigos, además hace tiempo que no veo a Marta, debería quedar. Tengo que ir a casa de mis padres, que hace dos semanas que no los veo y mi madre está en modo víctima. Mejor hago la compra ya y así me quito eso de encima. Voy a ir de tiendas que eso también me ayuda a estar conmigo.» Y así, cientos de pensamientos y excusas para no estar, de verdad, contigo.

Hace poco leí en un libro de Robin Sharma este texto:

Mírate en el espejo. Tu relación contigo mismo predice tu relación con el mundo. Recuerda que tenemos un ansia primitiva de silencio y soledad, y que es en la quietud donde, en realidad, te conoces a ti mismo.

El matemático francés Blaise Pascal escribió:

Todos los problemas de la humanidad surgen de la incapacidad del hombre para sentarse en silencio solo en una habitación. Huir de la soledad es, en realidad, escapar de la libertad.»

En relación con la frase de Pascal, prueba a sentarte durante un rato en soledad.

Libre de interrupciones y de tecnología.

¿Cómo te sientes? ¿Qué pasa por tu cabeza? ¿Qué sientes en tu cuerpo? Y sobre todo… ¿cuánto tiempo has conseguido estar sol@?

Tener objetivos está muy bien. Tomar acción para conseguir lo que deseas también. Pero no olvides pasar tiempo contigo.

Ser. Estar presente. Descansar. Dormir bien. Pasar tiempo en la naturaleza. Hacer cosas que te diviertan, sin perjudicarte. Comer sano. Hacer ejercicio. Escribir. Leer. Dibujar. Observar. Sin distracciones, sin juicios, olvidando también el móvil.

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