Sana tus Heridas Emocionales Familiares y Libérate del Pasado
Cuando somos niños e incluso adolescentes, no somos conscientes de lo que pueden marcarnos determinadas experiencias.
No tienen por qué ser situaciones dramáticas y extraordinarias, como guerras, bombardeos o catástrofes naturales. En este caso, es normal que forme parte de la historia de la persona y que sea consciente de ello. Hay otras que, quizás, no sean tan grandes, pero que pueden acompañarnos por mucho tiempo si no las analizamos y las sanamos.
