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Deja de negar y bloquear sentimientos

¿Qué imagen vendemos en las redes sociales? ¿Qué tipo de publicaciones haces?

Está claro que hoy en día es casi imposible no estar conectado de alguna forma en las redes sociales. Aunque haya personas que no tengan perfiles, el simple hecho de querer estar informado hace que llegues a alguna de ellas a través de enlaces, videos o podcasts.

Desde mi punto de vista, creo que hay dos tipos de publicaciones que predominan.

Una sería la relacionada con indirectas-directas hacia personas o situaciones que te están sucediendo en ese momento.

Supongo que se hace como una forma de descarga…aunque quizás un poco inmadura. Lo mejor sería que hablaras con la persona con la que tienes ese problema o trabajar interiormente todo aquello que estás sintiendo. Es bueno preguntarse si es con ese tipo de mensajes que quieres ser reconocid@ y/o recordad@.

La otra que destaca bastante es el continuo flujo de fotos y frases con mensajes positivos.

No es que me queje de todo este bombardeo de positividad. Claro que prefiero que las redes estén cargadas de optimismo, antes que de mensajes derrotistas, pero… ¿es cierto todo eso que publicamos?

¿De verdad pensamos, sentimos, vivimos con esa filosofía de vida?

En la sociedad en la que vivimos parece que lo correcto es mostrar una imagen de que la vida va bien.

No tenemos problemas graves, ni frustraciones, ni crisis existenciales, ni miedos o inseguridades. (Tranquilos, todo eso verá la luz en algún momento en forma de enfermedad.)

Entiendo que las generaciones de nuestros padres y abuelos no hayan tenido la facilidad de hoy para acceder a información sobre inteligencia emocional. Pero nosotros, que vivimos con acceso instantáneo a cualquier tipo de aprendizaje, no tenemos excusa.

Algunos siguen heredando las creencias acerca de que no es necesario hablar sobre lo que se siente. Que es de débiles mostrar los sentimientos y que es prioritario conseguir los objetivos que se han establecido como éxito de vida; estudios, trabajo, pareja, dinero y familia.

En las familias no se habla de sentimientos.

No se debate sobre la vida y la muerte. No se nombran las crisis existenciales o los cambios de vida radicales que revolotean en la cabeza. Se mantiene en un tabú que se propaga en todo tipo de relaciones; amigos, compañeros de trabajo, padres, hijos, primos, etc.

En el caso de las parejas, a veces se profundiza más. Se supone que se está construyendo una vida en equipo, así que no queda más remedio que abrirse al menos, un poco más. En algunos casos, solo lo hacen en momentos de debilidad y en otros casos las dos personas conocen casi al cien por cien las debilidades y fortalezas del otro. Conozco los dos casos.

Casi que se criminaliza el sentirse frustrad@, perdid@ o temeros@.

Además, como existe esta creencia en la que casi que no se puede estar mal, se pasa a un estado de culpabilidad por sentirte así. (Pensar así me llevó con 25 años de edad, a una depresión).

Como nos enseñó Viktor Frankl:

Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio camino.

Sé libre de sentirte como quieras.

Si estás frustrad@ hoy, siéntelo, pregúntate por qué, qué es lo que quieres cambiar, qué pasos puedes dar, por dónde empezar. Si te sientes triste, siente la tristeza. Uno de los aprendizajes que más me marcaron del libro El Poder del Ahora fue ese. Eckhart Tolle nos explica que si estás triste, debes sentirlo en el presente y en todo tu cuerpo. De  esta forma desaparecerá de forma más rápida. Pero no la niegues. No la bloquees.

¿Qué pasa dentro de mí en este momento? Esta pregunta lo orientará en la dirección correcta. Pero no analice, simplemente observe. Enfoque su atención en el interior. Sienta la energía de la emoción. Si no hay emoción presente, lleve su atención más profundamente al campo de energía interior de su cuerpo. Es la puerta de entrada al Ser.

No niegues lo que sientes. Siéntelo y acéptalo.

Luego decide qué quieres hacer con eso y ponte en acción cuando te sientas preparad@. Cambia lo que quieras cambiar y pasa tiempo contigo para conocerte de verdad. Profundizar en quién eres y lo que deseas.

Dejemos de negar y bloquear sentimientos, y aprendamos de ellos.

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