Estas últimas semanas he llegado a uno de esos momentos que algo en ti hace “click”, te hace despertar y te lleva a un nuevo modo de ver las cosas.

Por una cosa o por otra, muchos estamos en una etapa de autoconocimiento y exploración interior. Si eres de los que se encuentra en este grupo, quizás te pase como a mí y sientas que esta vez vas más profundo.

Digamos que había muchas capas antes de las que ya te habías encargado, y que creías la raíz de algunos bloqueos, creencias o miedos.

Pero después de un tiempo observas que hay cosas que siguen sin llegar a tu vida, limitaciones que sigues vivenciando.

Cuando te das cuenta que hay cosas que siguen repitiéndose y que no llegas a experimentar alguna de esas realidades que te gustaría vivir, entonces te paras y te preguntas ¿qué hace que no avance?¿qué está produciendo este bloqueo?

No quiere decir que haya algo malo en ti que te haga no merecedor/a de alguno de tus sueños más anhelados.

El motivo es que nos juzgamos, nos atacamos a través de pensamientos, acciones y palabras. “Con todo lo que me he trabajado interiormente, los libros que he leído, los cursos que he hecho, etc.” “Quizás no me merezco una vida mejor” “No soy lo suficiente para tener esto o lo otro”  

Entonces, ¿qué crees que ocurre? Tu vibración baja a un estado de tristeza, culpa y miedo. Y comienzas a alejar todo eso que quieres desde el corazón, con esa frecuencia en la que comienzas a vibrar.

Pero ahora vamos a hablar de ese “profundo trabajo interior”.

Cada persona ve el mundo desde sus ojos, desde su cuerpo, desde su Ser, desde sus creencias. Por tanto, ninguna percepción del mundo va a ser igual a otra. Sabiendo esto llegamos a un punto interesante:

La percepción que tenemos del mundo es nuestra, sólo nuestra, única e intransferible.

Solo tú has vivido la vida que has vivido, has tenido las experiencias que has tenido y has creado las creencias que tienes ahora. Incluso si hubiera la opción de que otra persona viviera exactamente la misma vida, su percepción sería diferente, porque ya vería las cosas desde otro punto diferente, no justamente desde el lugar donde estás tú.

Por tanto, si somos nosotros los “directores” de la película que vemos…Podemos cambiar esa película cambiando nosotros.

Cuando va pasando el tiempo, sin darnos cuenta, vamos añadiendo creencias a nuestro subconsciente. Los bloqueos emocionales y las creencias que tenemos desde niños y adolescentes van quedando abajo, haciéndose más fuertes y grandes siendo alimentadas por las pequeñas creencias de las experiencias que vivimos como adultos.

Entonces…¿cómo llegamos a ellas? ¿cómo saber qué bloqueos tenemos que no nos dejan avanzar?

Observa tu mundo, ¿qué refleja?

¿Qué te llama la atención en otras personas? ¿Su estado de víctima, egoísmo, abuso, falta de respeto, inactividad, inseguridad,…?

¿Qué puede haber de eso en ti? No quiere decir que tú actúes así con los demás. La pregunta es:

¿Tienes alguna de esas actitudes hacia ti?
¿Cómo te tratas? ¿Qué palabras usas contigo? ¿Qué pensamientos recurrentes tienes? ¿Le dirías lo que te dices a ti a un niño?

Deja de juzgarte, de atacarte, de infravalorarte.

¡Y ahora te voy a dar el consejo del siglo para hacerlo!

Perdónate

Como dice Marta Salvat y nos recuerda a través de las enseñanzas de Un Curso de Milagros, para empezar puedes decirte:

  • Me perdono porque he actuado de la mejor manera que he podido desde el nivel de consciencia que tenía.
  • Me perdono por hacerme daño.
  • Me perdono por sentir miedo.
  • Me perdono por haberme olvidado de que soy un ser de Luz.
  • Me perdono porque no lo supe hacer mejor
  • Me perdono

Te lo repito por si no te ha quedado claro:

Perdónate

Porque cuando te perdonas, te liberas. 

Y hemos nacido para vivir una vida plena, libre, en paz y en abundancia.

Para acabar, te recomiendo que observes tu mundo, y detectes cuáles son los temas que se te repiten y con los que crees que no avanzas. Luego, comienza a perdonarte por todo aquello que necesites perdonarte.

 

Si quieres seguir aprendiendo más sobre este tema, te recomiendo algunos libros:

 


2 comentarios

Susana · junio 23, 2021 a las 11:40 pm

Buenísimo, la explicación de inteligencia Emocional.
Sigan con ese tema ya que no nos enseñaron a manejar nuestras emociones, y es básico en éste mundo en que vivimos.
Gracias.

    mejor enfocarnos · junio 24, 2021 a las 1:07 am

    Gracias por comentar, Susana! Es cierto que no nos han enseñado nada sobre inteligencia emocional y que a veces no sabemos detectar o gestionar lo que estamos sintiendo. Ahora es el momento de parar, hacer ese trabajo interno y escucharnos 💫 Un abrazo!

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